sábado, 25 de junio de 2016

Elena Poniatowska, la princesa roja



Con el nombre de Hélène Elizabeth Louise Amélie Paula Dolores Poniatowska, pero conocida como Elena Poniatowska, nació un 19 de mayo de 1932 en Francia. Su ascendencia está marcada por ilustres y conocidos escritores, músicos,etc.., mismo la monarquía polaca del reinado de Estanislao III siendo su padre el príncipe Jean Joseph Evremond Sperry Poniatowski. De ahí que recibiera el título de princesa de Polonia.

Su estancia en el país francés se acortaría debido al estallido de la Segunda Guerra Mundial. Tendrá que retornar junto a su madre y hermanos a México, estableciéndose en el Distrito Federal. Mientras su padre continuaría en Europa al incorporarse a las filas para combatir en el ejército.

En México continuaría con sus estudios en la Windsor School y el Liceo de México. De allí sería en 1949 enviada a los Estados Unidos en un colegio católico de Filadelfia y después en el Manhattanville College en Nueva York. Sus años vivido en el país norteamericano la formarían como mujer, en derechos sociales, valores católicos, etc.. que se reflejaran a lo largo de sus crónicas. 

Una vez terminados sus estudios en EEUU, regresa a casa. Allí comenzará a buscar trabajo como secretaría bilingüe, pero terminaría buscando trabajo como periodista. Y lo encontró. En el periódico Excélsior firmando como “Hélène”. En una entrevista concedida argumentaba esto: Me metí al periodismo porque mi mamá me quería enviar a Francia y yo pensaba que nadie me iba a sacar a bailar. Entré a Excélsior de pura chiripa, por ser amiga de una hija del jefe de Sociales, Eduardo Correo. Allá desarrollaría durante un año sus inicios como periodista tratando temas de carácter social y realizando entrevistas a conocidas personalidad. Más tarde en 1955 entra a trabajar en el periódico Novedades. Al año se trasladaría a Italaia, donde daría a luz a su primer hijo Emmanuel. 

Los años posteriores estuvieron marcados por la publicación de sus primeras novelas como Lilus Kikus, una colección de cuentos, seguido de Hasta no verte Jesús mío, inspirado en la vida de Josefina Bórquez. 

Su trabajo como periodista continúa tras un viaje a Polonia, donde enviará al periódico Novedades un conjunto de crónicas de temática variada que cuestionaban el sentido de la moral, el de la justicia y lo absurdo de la vida.Sin duda una de sus obras por excelencia que le dará a conocer es La noche de Tlatelolco. Testimonios de historia oral. Cuenta a través de testimonios la matanza estudiantil del 2 de octubre de 1968. En los que se encuentran los pensamientos y sentimientos, los contras y a favor del movimiento estudiantil.

Una de las características de Poniatowska es que gran parte de sus crónicas publicadas en los diarios han dado lugar más tarde a una recopilación que terminará convirtiéndose en una crónica colectiva como fue Nada, nadie, las voces del temblor, donde la periodista fue redactando artículos sobre los sucesos de un terremoto que asoló la capital mexicana el 19 de septiembre de 1985. Y que terminará publicada en 1988 como una recopilación.

Engendrada en el extranjero al margen de su querido México, ello no le impidió seguir en contacto con su cultura y optó por la mexicanidad. Bien se muestra a través de su labor periodística y literaria. Y que le ha dado su reconocimiento por parte de la crítica. Caracterizada también por su lucha a favor de los derechos humanos y el pensamiento que profesaba, la llevaron a que la apodaran “la princesa roja”.

Su labor ha sido reconocida internacionalmente, recibiendo el Premio Nacional de Periodismo de México por sus entrevistas; Premio Rómulo Gallegos. Recientemente recibió en el año 2013 el Premio Cervantes. Pese a dedicarle estos últimos años a la literatura, en una reciente conferencia aseguraba: “Voy a ser periodista hasta que me muera”. 

Medios en los que trabajaba

Como bien se mencionó antes, Poniatowska no estudió periodismo y pasó directamente a trabajar en un periódico. Principalmente el periódico Excélsior donde comenzará sus inicios en el periodismo. Este periódico fue fundado en 1917 y por el pasaron personalidades del mundo periodístico mexicano, Elena solo estuvo un año, pero el tiempo suficiente para saber que esa era la profesión a la que se quería dedicar.

De ahí pasó a trabajar para el diario Novedades, donde publicó gran parte de sus crónicas más conocidas. Pero finalmente tendría que dejar el periódico porque “ya no me dejaban escribir lo que quería. Como periodista todo es duro, ser periodista en México es duro, yo creo que es más duro que en cualquier otro país del mundo", apunta recordando que el suyo "es el país donde más se mata a periodistas".

Desde finales de la década de los 80 hasta la actualidad continúa colaborando en otro periódico La Jornada, de orientación política de izquierda. 

Contexto político

El contexto político que vivió la escritora fue de grandes cambios. Siendo ya pequeña tuvo que volver para su país natal huyendo de la Segunda Guerra Mundial junto a su familia. A su llegada a México y los años posteriores vividos allí están marcados de pobreza, una pobreza que bien refleja en sus crónicas donde realiza una demanda social ante la situación allí vivida. La propia autora aseguraba que cuando salía a la calle los niños andaban sin zapatos, descalzos y eso es algo que la impulsó a empezar a luchar. 

Poniatowska ha reconocido su tendencia política izquierdista y ser una gran defensora de los derechos humanos algo por lo que sigue luchando aun. La última controversia que tuvo lugar fue que apoyara la candidatura en el 2012 de Andrés Manuel López Obrador, algo que se le criticó duramente a través de las redes sociales. La escritora se defendía argumentando que la pobreza sigue en México unido a la gran corrupción que padecen las altas esferas del actual gobierno. 


Aquí les dejo un enlace a una Timeline o línea del tiempo que he hecho sobre la vida de Elena Poniatowska, ilustrada con vídeos e imágenes:

https://cdn.knightlab.com/libs/timeline3/latest/embed/index.html?source=1m6f0noxBnlkU6_IiAiAWEBXxt2ltAexBYucX32y1Fqw&font=Default&lang=en&initial_zoom=2&height=650

Querido Diego,te abraza Quiela de Elena Poniatowska







Edición: Biblioteca Era
Páginas:72
ISBN: 9684112149
Precio: 14,96€

Fragmento del libro:

<<Las últimas palabras están trazadas con violencia, casi rompen el papel y lloro ante la puerildad de mi desahogo. ¿Cuándo lo escribí? ¿Ayer? ¿Antier? ¿Anoche? ¿Hace cuatro noches? No lo sé, no lo recuerdo. Pero ahora Diego, al ver mi desvarío te lo pregunto y es posiblemente la pregunta más grave que he hecho en mi vida. ¿Ya no me quieres, Diego?  >>


OPINIÓN

Elena Poniatowska consigue con esta serie de cartas imaginarias dirigidas a Diego de Rivera, una profundidad del amor que sentía Angelina Beloff hacía él. Durante años aguardó su respuesta, sin perder la esperanza en ningún momento de que algún día recibiría una carta con el dinero para seguirlo en el viaje de regreso a México.

A través de esta serie de cartas vemos también la sumisión ante la figura del hombre a la que está sometida Angelina. Siempre anteponiéndolo a él antes que a ella misma, asumiendo la culpa del fracaso de su relación. Y sobre todo vemos como Angelina se sincera totalmente en las cartas, el sufrimiento que está viviendo por la pérdida de su hijo y la mala situación económica que está atravesando, y aún así son unas cartas que nunca han recibido respuesta alguna por parte de Diego, convirtiéndolo así en un ser egoísta y frío. Muchos han sido los que criticaron también la forma que tenía de tratar a las mujeres, otro ejemplo de ello fue a Frida Kahlo, pero eso es otra historia en otro libro.

En general es una novela epistolar muy corta y concisa en la que Poniatowska consigue enganchar al lector profundizando en el sufrimiento que vive la mujer y cómo su trabajo y la oportunidad de triunfar en el mundo de la pintura se ve ensombrecida por las obras de Rivera. 
A pesar de ello me quedaría con una de las frases, que al leer pensaba directamente en mi obsesión por lo libros. <<Yo creo que la pintura es así, se le olvida a uno todo, pierde uno la noción del tiempo, de los demás, de las obligaciones, de la vida diaria que gira en torno a uno sin advertirla siquiera>>. 

Nota: 8/10